¿Hay dolor como su dolor?

viaadmin Edición 5, Español

  • a-true-friendSe calcula que la crucifixión de Cristo sucedió el viernes 3 de abril del año 33 d.C. en las afueras de Jerusalén (Juan 19.17).
  • Fue clavado a las 9 a.m. (Marcos 15.25) y desde el mediodía hasta las 3 p.m. hubo tinieblas sobre toda la tierra (Lucas 23.44). Ya muerto, lo bajaron de la cruz antes del atardecer (Marcos 15.42).
  • Ese día se cumplieron unas treinta profecías del Antiguo Testamento (Lucas 24.44).
  • Desde la cruz Cristo pronunció siete frases audibles y breves (Lucas 23.34, 43, 46; Mateo 27.46; Juan 19.26-27, 28, 30). Una de estas frases la repitió varias veces, otras dos fueron de una sola palabra cada una, y en otra hizo una pregunta, que en la Biblia original aparece en tres idiomas: en hebreo, en arameo y en griego.
  • Su apariencia fue desfigurada más que la de cualquier hombre (Isaías 52.14).
  • La ciencia médica distingue las cinco clases de heridas en el cuerpo de Cristo:
  1. Contusa (Mateo 27.30), al recibir puñetazos, bofetadas y golpes con vara.
  2. Lacerante (Juan 19.1), al ser azotado por Pilato.
  3. Penetrante (Juan 19.2), cuando lo coronaron de espinas.
  4. Perforada (Salmo 22.16), producida por los clavos en sus manos y pies.
  5. Incisiva (Juan 19.34), causada por la lanza romana que le abrió el costado.
  • El cuerpo humano posee 206 huesos: 29 en la cabeza, 53 en el tronco y cuello, 60 en los brazos y las manos, y 64 en las piernas y los pies. Sin embargo, a Cristo no le quebraron ninguno (Salmo 34.20).
  • Usualmente una cruz romana pesaba como 135 kilos. Quizás lo que Cristo cargó fue el patíbulo, o travesaño, que pesaba entre 35 y 60 kilos. Pero lo que le pesó más fue la enorme carga de pecados ajenos que fue puesta sobre Él en la cruz (Isaías 53.6; 1 Pedro 2.24).
  • Rumbo al Gólgota, los soldados obligaron a un hombre, Simón, a cargar la cruz tras Jesús (Lucas 23.26). Con todo, ningún hombre o mujer, o ángel, lo ayudó en la obra redentora de la cruz (Hebreos 1.3).

La herida más dolorosa para Cristo se la causó Dios (Isaías 53.10; Zacarías 13.7), cuando en sufrimiento vicario, el Justo padeció por los injustos (1 Pedro 3.18).

Pero, ¿por quién murió Cristo? (Gálatas 2.20).

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